jueves, 18 de abril de 2013

FUNDAMENTACION DEL PROYECTO DE AULA DEMOCRATICA

La viabilidad de la propuesta sobre el texto de Castro y Martinez apunta a una educación en valores democráticos respecto al currículo escolar. Pues como lo señala el autor estamos en un mundo globalizado con diferentes problemas y oportunidades, en la cual la persona se encuentra inmersa y por ende la educación en valores democráticos significa un aspecto a considerar para formar auténticos ciudadanos y personas que sepan convivir en un mundo en el cual los valores están en crisis. Un currículo de educación en valores democráticos adquiere su auténtico sentido de la doble transversalidad de sus contenidos. Por una parte, es transversal porque afecta al conjunto de las áreas curriculares, y, por otras, es transversal porque afecta a los tres tipos de contenidos de aprendizaje: los que permiten conocer; aprender a aprender y hacer; y aprender a vivir juntos y a ser, según Castro y Martìnez . Lo que significa que la educación en valores para tomarla en cuenta constituye para los demás cursos considerar la transversalidad, pues todos los cursos deben tomarlo en cuenta y no sólo dictar los contenidos, el profesor debe orientarlo en valores , y para ello la educación en valores es prioritaria, pues estamos formando personas, antes de que adquiera sólo conocimientos, no es sólo el que sea un aprendiz sino formar personas capaces de relacionarse con el otro, en el cual la convivencia . Cuando menciona el texto que se trata de formar personas competentes, no sólo en su ejercicio profesional , sino en su forma de ser y vivir. Nos da a entender que en nuestro proyecto de aula democrática nuestro objetivo es precisamente que sea competente y no sólo profesionalmente, pues hay personas que en el mundo son competentes, sin embargo carecen de valores, al no saber convivir con los demás, por lo que se subraya que sea también competente en su manera de ser y vivir, es decir que se desempeñe en una sociedad de una forma más eficiente y pueda vivir en un mundo de valores, es decir de respeto, de honestidad, de perseverancia, de solidaridad, etc. Para ello el Proyecto educativo que tome en cuenta la educación en valores democráticos, debe abarcar según Castro primero, sobre el modelo de ciudadanía y de educación que son necesarios para promover en una sociedad actual; la segunda fase, sobre el estado ideal hacia el que se quiere orientar el proyecto pedagógico del centro en cuestión, el tercero, sobre las actitudes del profesorado y la elaboración del código que regule sus derechos y deberes entre ellos y para con los alumnos. Son interesantes estos puntos al considerar el Proyecto educativo en nuestra escuela, pues como lo afirma el enfoque ciudadano y de educación , el segundo sobre el ideal del proyecto y el último el rol del profesor con sus actitudes creando un código que pueda orientar la conducta del alumno. En consecuencia el proyecto de educación en valores democráticos es pertinente pues constituye el objetivo que nuestra sociedad exige y por cuanto los profesores estamos en la necesidad de proponer proyectos viables y oportunos para asegurar una mejor sociedad.

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